Sigue sin estar bien visto o poco reconocido pero ay de quien no ha disfrutado dejándose llevar por el sueño en momentos no regulados ni establecidos. Si, aquí somos muy de la siesta. Ese descanso que te permite alejarte y resguardarte. Una parada para pensar, repensar y volver a empezar, que el día aún sigue vivo y quedan horas por vivir y exprimir.

Pues de todas esas sensaciones, y beneficios, que provoca y genera la siesta habla Miguel Ángel Hernández en su pequeño, pero entretenido, libro “El don de la siesta”, publicado por Anagrama en su colección “Nuevos Cuadernos Anagrama”.

Dice Hernández, y no puedo estar más de acuerdo y así lo siento y lo ejercito, que “la siesta es un regalo, un don, un refugio, una interrupción, un instante leve de felicidad en medio de la tormenta. El tiempo de la compañía con nosotros mismos”.

Feliz descanso y tiempo con uno mismo. La vida sigue.