“A él le queda, si todo va bien, menos de media vida por vivir y demasiada nostalgia para aprovecharla”.

Él es el detective de Marta Robles. Él se llama Tony Roures, fue corresponsal de guerra y ése pasado siempre vuelve. Ella es periodista, con larga trayectoria, pero quizá menos conocida como escritora en la serie de novela negra protagonizada por su detective y publicada en Espasa.

Empezó con “A menos de cinco centímetros”, siguió con “La mala suerte” y la última entrega es “La chica a la que no supiste amar”, que recibió el premio de narrativa “Letras del Mediterráneo” que concede la Diputación de Castellón.

En “La chica…” se aborda con toda crudeza y realidad, porque la autora ha investigado y sabe de lo que habla, cómo funcionan las mafias y las redes de tratas con mujeres, en su mayoría inmigrantes ilegales, en España. Un antiguo compañero del detective Roures que pide ayuda, hay diálogos junto al mar de Castellón, un negocio familiar que oculta algo, un cadáver que refleja la historia dura y triste de muchas mujeres, los recuerdos del pasado que siempre vuelve, etc.

Un par de titulares que deja la novela:

”La literatura a veces es mucho más apasionante que la realidad. Hace sentir y vivir , pero duele de otra manera y deja poso en vez de cicatrices”.

“La libertad no solo se pierde por no tener dinero o no tener amor. El peor enemigo de la libertad, es el miedo. No se puede ser libre si se tiene miedo”.

Y esta es la vista del mar de Benicasim que puede ver el detective Roures desde su habitación en el Hotel Termas Marinas El Palasiet.